
En cambio, el flanco accesible de un jugador inferior será la debilidad de sus cartas. Convencerlo de que largue un pozo porque se está representando fortaleza, tiene menores probabilidades de éxito. Con juego marginal va a ver. Es débil por eso: no es capaz de imaginarse el juego rival. De ahí el dicho: “No se puede blufear a un sucker”.
Tamaño del pozo
Es mejor intentar un bluf en etapa temprana -pre o pos flop- que tardía de la mano. A medida que avanza la mano, crecen proporcionalmente las fichas involucradas. Por lo tanto, las chances que se ofrezcan al rival en la 4ª y 5ª calle serán más tentadoras, a menos que se apuesten cifras mayores. Además, al haber más cartas comunes, hay mayores perspectivas de que hayan espejado algo. Por una razón u otra, los riegos asumidos al mentir al final se incrementan.



